7/1/08

Los hijos de Nereo



Ingenuidad. ¿Qué presagios pueden traer tantos barcos haciendo economías, fondeados a escasas millas del puerto? Paseábamos por la playa y A. me ha preguntado qué era eso verde que acompañaba a la espuma al borde de cada onda. –Parece mierda de pájaro diluida.- He optado por no bañarme. A la vuelta de nuestra ruta vespertina, alguien ha puesto un cartel en la entrada del edificio pidiendo a los vecinos que denuncien a Costas el vertido.

Dice Lucilio: “Los flancos, Diofanto, dejan pasar las olas enteras y por las escotillas las olas se precipitan. A las manadas de delfines y a los brillantes hijos de Nereo se los ve nadar en tu barco…” Y si no fuera así, a pesar del aspecto de alguno de estos cargueros, si todos estuvieran incólumes, alguien ha abierto lo que fuere menester para que esta especie de excremento líquido llegue impunemente al borde de la playa.





2 comentarios:

  1. vidal7/1/08

    Esté donde esté, tres cosas:
    1. como dice muy bien nuestro editor amigo, la sangre ni ha llegado ni ha de llegar al río. Eso sí, aguardo con vivo frenesí que lleguen las carnestolendas para poder charlar del asunto que nos llevó a la controversia.
    2. hoy he descubierto en esa página de sorpresas que es el blog de Pepe Cerdá, otro blog que me ha parecido que puede ser de su gusto, aunque sea muy zaragozano, el de José Antonio Melendo, con unas fotografías preciosas.
    3. a propósito del frisby: en cierta ocasión -años ha- estuve en una platja nudista, no me atreví a desvestirme del todo por no llamar la atención (todavía me acuerdo del cuerpo de aquella muchacha que jugaba al balon volea), me metí en el agua con las llaves del coche en el bolsillo del meyba. Y me pasó como en el célebre relato del dinosaurio de Monterroso: cuando salí del agua todavía las llaves estaban allí.

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  2. Estimado sr. Vidal:

    Si fuera ud. tan amable, yo pongo el bote de Cofrutos e incluso, si las cosas van bien, mi propia domicilio, con tal de asistir a la charla. Las creencias de los demás, las derivas de la fe, todas esas cosas de las que pocas veces hablamos a calzón quitao, me son tan necesarias.

    Efectivamente en los enlaces de Pepe Cerdá siempre se encuentran cosas de interés. Ayer le di un buen repaso a

    http://www.luispita.com/maniasmias.
    php

    Ignoro si el autor es pariente de nuestro común amigo.

    Escuché con gusto y honda tristeza la canción de Amy Winehouse de la que había oído hablar.

    Finalmente, me pregunto si lo que, al salir del baño todavía estaba allí, era el manojo de llaves.

    Atentamente

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