16/4/12

A la vuelta del Hotel La Tita Freda


“Durante la noche me despertó varias veces la misma pesadilla: yo iba en un barco de vela como único tripulante; el viento me alejaba cada vez más de la costa y, no sabiendo cómo maniobrar la embarcación para cambiar el rumbo, optaba por lanzarme al agua con el propósito de alcanzar la orilla a nado; una vez en el agua recordaba que no sabía nadar, pero ya era tarde para rectificar; el barco se alejaba a gran velocidad y yo me hundía sin remedio bajo la mirada sarcástica de las merluzas. Me desperté sudando, pero como no creo en los presentimientos y menos aún en los augurios y de la interpretación ortodoxa de los sueños solo sé que cualquier cosa tiene que ver con la picha, opté por no dar al mío la menor importancia”.
El enredo de la bolsa y la vida
Eduardo Mendoza
ed. Seix Barral

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