La mesa del editor Ayacam está a rebosar. Podría decirse que los libros hacen un fortín, una U en cuyo hueco aparece una factura que el editor se apresta a examinar. He venido a recoger unas fotocopias que, de momento, Ayacam no encuentra. Pero no me voy de vacío. Me llevo una recomendación: el Quosque Tandem editado por la Fundación J. Oteiza. Ayacam me dice que el prólogo es bueno y la edición está bien cuidada, así que me animo a leerlo de nuevo. Una especie de experimento, un a ver qué pasa. A Mario Onaindia le derribó del caballo. A mí siempre me pareció una escritura husmeante, si se me permite el palabro. Un acercamiento al estilo de la gallina ciega que acierta con brillo de diamante o se hunde en las ciénagas de lo imposible.
Ayacam me ofrece un libro de su editorial. Es breve, Lo leo de un tirón al día siguiente, en la sala de espera de un hospital. La puerta de socorro de Miguel Sánchez-Ostiz está editado con gusto y delicadeza y además está bien escrito. Hacía tiempo que no leía nada de Sáchez-Ostiz. Acabé atascado no recuerdo ya en qué novela y estas páginas han sido para mí como su título, una puerta de socorro
Tiene gracia. Antes de marcharme, Ayacam me había preguntado de qué conozco a Juan Pedro Quiñonero. Le dije que en realidad no lo conozco personalmente, que a veces cruzamos correos o comentarios y que la única vez que he hablado con el por teléfono fue hace veinte años. Estaba escribiendo un articulo en el que deploraba el uso de algunas muletillas de entonces; concretamente me refería a “tengo para mí …” y se me ocurrío que tal vez pudiera tener relación con el “a mon avis” de los franceses, así que ni corto ni perezoso marqué el 025 y pedí el teléfono de JPQ en París. Me atendió amablemente y saqué mis conclusiones. Veinte años después nos hemos vuelto a cruzar en el ciberespacio.
El caso es que el único pero que puede ponerse al libro de Sánchez-Ostiz es precisamente ese: que casi al final va y dice: “Tengo para mi que…”
Ganas de charlar, supongo.
M,
ResponderEliminarTengo que enterarme casi por azar que hemos hablado ¿cuando fue?
Yo recuerdo cuando descubrí tus cosas. Y tecuerdo que te puse un correo casi inmediatamente, maravillado que tu hubieses tratado artísticamente pasajes parisinos que yo he frecuentado tanto...
Q.-
PS.- Con MSO me ocurren cosas parecidas.
Creo que entonces trabajabas como corresponsal de una radio. No recuerdo cual. Me sorprendió la amabilidad con la que me respondiste,siendo la cuestión tan banal.
ResponderEliminarPor cierto: en la inauguración de la expo cuyo catálogo te mando mañana, Bonet me presentó a Enrique Andrés Ruiz que me ha mandado "Con los vencejos". Tuvimos una agradable charla y como varios de mis cuadros hacen referencia a París, ya puedes imaginar que acabamos hablando de JPQ.
Pasa buena semana.
Últimamente la blogosfera se me hace de todo menos inhumana, y si me apuran es más humana que muchas humanidades con las que bregamos a menudo. La gigantesca red de redes se convierte en un rinconcito de café como de San Juan de Luz, pongamos Le Basque, y no dejo de sorprenderme por varios de estos hallazgos o cálidos encontronazos. JPQ, Passy-Leache, MSO y desde hace poco Irazoki, también en París, que se cruza conmigo on-line y me habla también de Miguel, de que se conocieron hace tiempo y que se entendían mucho y bien. Fue el propio Miguel SO quien me habló de JPQ (un tipo "locoide", de lo mejor de la red, dijo), y a través de su temporada en el Infierno di con el esta temporada en el invierno de Passy. Después, otro navarro, Irigoyen, recomienda leer a ese poeta de Lesaka que ahora vive desde hace 14 años en París, sin intermitencias. No sé, a este paso se impone tomar un Jurançon sec en París, o algo, digo yo. Y de la Puerta de Socorro el caso es que yo no tenía ni idea...
ResponderEliminarPassy
ResponderEliminarQuizás para leerlo, te sirva la reflexión de Amador Vega de que QT "no es un ideario estético, antropológico o político, sino, simplemente, un texto autobiográfico sobre la experiencia de vivir"
Ya te comenté que las viandas del domingo pueden ser, incluso, mejorables
JPH