
Estimado M.P.:
Viendo estas instantáneas en un blog ruso me he acordado de ti y he hecho una lista para mí: (Tú ya la tienes hecha.)
Generales:
Siempre ha de irse con cuidado en la representación de un hecho negativo.
La ofensa no puede ser gratuita.
El humor viene bien.
Personales:
Tengo problemas con la autocensura.
Dicho esto:
Los guardias dormidos de las fotografías son tan ciertos y a la vez tan insignificantes que se revelan contra el deseo de la falsificación. Bastaría con solicitar permiso, preparar unas buenas copias y exponerlas.
La otra posibilidad sería recrearlas: interpretar la escena con el mayor grado de verosimilitud posible con el sólo objeto de mejorar la calidad. Supongamos que las instantáneas son un apunte. Adelante: vamos a por las fotos buenas. Me pido la del guarda jurado junto a las máscaras de Halloween
Atentamente,
Tenía anotado, para el nuevo proyecto, aunque he de revisar algunos aspectos:
ResponderEliminar"Las secuencias de la serie van a tener unos cuantos aspectos comunes:
-El aspecto de imagen robada (paparazzi), que será estudiado junto con el fotógrafo y recreado para la imagen.
-El formato (reducido y BN), dado que no se quiere dar importancia a la foto, sino a lo que ocurre en ella, al instante en el que se producía el suceso.
-La implicación de los sujetos. A todos ellos se les explicará el proyecto y pedirá colaboración, se recreará la escena, se simularán poses y encuadres, entornos, iluminaciones, para que la imagen tenga el mayor aspecto posible de “casualidad”.
-La supuesta “ilegalidad” de lo que esté ocurriendo en la foto. Una fotografía robada de un transeúnte por la calle tiene un carácter de invasión de la privacidad. Si ese transeúnte está mirando el trasero de una joven y le “cazamos” la intensidad e interés de la fotografía crece. A mayor grado de “ilegalidad”, mayor será el supuesto interés de la fotografía, el morbo del espectador.
-La “ilegalidad” que se esté cometiendo en las imágenes tendrá que ver indefectiblemente con el entorno museístico en el que nos movemos, de modo que se establezca una relación entre fotografía fotoperiodística y fotografía artística.
-El comienzo de la serie de “ilegalidades” será inocente y tan cotidiano que el espectador tardará unas cuantas imágenes en percatarse de que lo que está ocurriendo en las imágenes (un vigilante dormido) no tendría que estar produciéndose y que la función del fotógrafo no es la de simple voyeur, sino la de cazador de noticias.
-El grado de ilegalidad irá, más o menos, in crescendo en función del grado de responsabilidad del cargo implicado en la escena."
Más o menos,por el mismo camino
Yo también tengo problemas con la autocensura, y ninguno con el humor.
M.P.