Estimado sr Pynaqui:
Encontré el artículo de José Javier Fernández sobre Amondarain después de visitar su exposición con el sr. A.
Este es el párrafo al que usted se refiere:
"Sin embargo, en este tipo de ejercicios y de juegos, lo difícil es saber cuando se alcanza el afortunado momento en el que la obra se encuentra resuelta y ya no depende de las obras de las que parte, ni alcanza el momento en el que el resultado no da más de si. De todas formas, pretender crear trabajos realmente atractivos y sugerentes enseñando las cartas de un modo tan evidente aún siendo atrevido, valiente e interesante, puede resultar contraproducente ya que las deudas adquiridas pueden lastrar excesivamente un resultado que, ante todo, debería intentar ser si no original, al menos, creativo."
"Sin embargo, en este tipo de ejercicios y de juegos, lo difícil es saber cuando se alcanza el afortunado momento en el que la obra se encuentra resuelta y ya no depende de las obras de las que parte, ni alcanza el momento en el que el resultado no da más de si. De todas formas, pretender crear trabajos realmente atractivos y sugerentes enseñando las cartas de un modo tan evidente aún siendo atrevido, valiente e interesante, puede resultar contraproducente ya que las deudas adquiridas pueden lastrar excesivamente un resultado que, ante todo, debería intentar ser si no original, al menos, creativo."
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